No es un retrato.
Es una lectura térmica del sistema.
Esta franela reinterpreta una imagen reconocible desde otro ángulo: vigilancia, control y percepción. El gráfico simula una lectura de temperatura —37.8 °C— como si el cuerpo estuviera siendo analizado, medido, evaluado. No por salud. Por poder.
“El los ojos de Hacienda” no habla solo de impuestos. Habla de cómo te ven, cómo te clasifican y cómo te rastrean. El contraste fuerte sobre negro convierte la prenda en un statement directo: incómodo, político sin discurso, visual sin explicación.
No busca consenso.
Busca reacción.
Parte del drop END OF 2025 TRANSMISSION: OTOÑO.




