Hay piezas que no se diseñan para verse “bonitas”. Se diseñan para custodiar.
Este hoodie es negro total y espalda protagonista: BASICO arriba como sello de pertenencia, y debajo Cerbero reinterpretado en clave calle. Tres cabezas, cadena al cuello, y encima las marcas hechas a mano: corona, halo, golpes de luz… como si alguien lo hubiese intervenido en un cuaderno a las 3AM. No es mitología por estética: es mitología por actitud.
Cerbero siempre fue el guardián entre mundos. Aquí se vuelve símbolo de frontera: lo que dejas entrar, lo que sacas, lo que proteges. La gráfica mezcla lo crudo (colmillos, saliva, metal) con lo espiritual (halo, trazos blancos) para dejar una idea clara: la calle también tiene sus santos y sus demonios.
Abajo, el texto tipo archivo le da contexto y peso: un pie de página que parece ficha, manifiesto, nota encontrada.
Una prenda que no grita… amenaza en silencio.




